La gestión de residuos volvió al centro de la agenda pública en el Área Metropolitana de Paraná, entre anuncios, rechazos, definiciones judiciales y preocupación comunitaria. Un problema histórico y complejo que requiere políticas públicas sostenidas, participación ciudadana, educación ambiental e inclusión social para construir soluciones integrales y de largo plazo.
A partir de la reunión del Gobernador de la provincia Rogelio Frigerio con los intendentes del Área Metropolitana de Paraná, que conformaron un consorcio interjurisdiccional regional “Mancomunidad Parque Ambiental del Gran Paraná”, se anunció el avance del proyecto del Parque Ambiental, que incluiría la instalación de un relleno sanitario en un predio que cumpliera con las condiciones ambientales y sociales necesarias exigidas por la ley Nº 25.916 de Presupuestos Mínimos y la Ley Provincial Nº 10.311 de gestión integral de residuos urbanos, y permitiría el confinamiento de la fracción de residuos no reciclables.
En ese marco, el intendente de Oro Verde César Clement manifestó a los medios que “se podría instalar en el Campo del Ejército, un lugar muy amplio y alejado de la zona urbana, tanto de Paraná como de Oro Verde”, generando automáticamente preocupación y rechazo a la iniciativa por parte de los vecinos.
En paralelo, la Justicia intimó a la Municipalidad de Paraná y a la Provincia a que “traslade el volcadero” como lo tituló Análisis Digital, resultado del proceso judicial iniciado por el Foro Ecologista en el año 2007. Esta medida aumentó la incertidumbre y alerta en la comunidad.
Por su parte, a mediados de semana, el intendente César Clement confirmó ante los vecinos su decisión de no habilitar la instalación de un Parque Ambiental en su localidad: “He decidido rechazar esta posibilidad en Oro Verde, luego de escuchar a los vecinos y vecinas, en un contexto donde también circuló mucha desinformación”. De la misma manera el gobierno municipal de Paraná comunicó que “no acompañará ninguna iniciativa que no tenga consenso social.”
Finalmente, en las últimas horas el Intendente de Oro Verde hizo efectiva su renuncia al consorcio interjurisdiccional regional conformado por: Paraná, San Benito, Colonia Avellaneda, Colonia Ensayo, Oro Verde y Sauce Montrull.


Problema histórico y complejo
La ciudad de Paraná tiene un problema socioambiental complejo de más de 100 años, con un basural a cielo abierto que contamina el aire, el suelo y el agua de los humedales y afecta la salud y la calidad de vida de los vecinos, en particular de los barrios aledaños de la zona oeste.
La ciudad sufre los impactos del flagelo de la “basura” por la falta de continuidad en las políticas públicas, como programas de educación ambiental para la reducción, separación en origen y valorización de residuos, la inclusión formal del sector de los recuperadores en el sistema de higiene urbana, así como el debilitamiento de las inversiones que deben destinarse a sostener y fortalecer el camino de transición hacia una economía circular, como la planta municipal de clasificación “Manuel Belgrano” inaugurada en el año 2014 y gestionada por la Cooperativa de recuperadores “Nueva Vida”.
También los paranaenses perdieron la oportunidad de un financiamiento del BID para el saneamiento del volcadero municipal y la construcción de un relleno sanitario, proceso interrumpido por la habilitación de un barrio de 500 viviendas en el sur de la capital entrerriana.
La educación ambiental es un tema central para los cambios culturales que aseguren la participación responsable y comprometida de la ciudadanía, en el marco del derecho constitucional a tener un ambiente sano y el deber de preservarlo, así como lo reza el artículo 41 de la Constitución Nacional.
La comunidad necesita políticas públicas de largo plazo resultado de una gran concertación de todos los sectores de la sociedad en tanto generadores de residuos, que tengan en cuenta la crisis climática, la inclusión social, la disminución y la valorización de los residuos, y un destino final con las condiciones adecuadas que pueda recibir la fracción de rechazo de aquellos residuos que no pudieron ser recuperados, compostados o reciclados.











