La Municipalidad de Paraná convocó a organizaciones e instituciones de la sociedad civil para avanzar en la construcción de lineamientos para la Gestión Integral de Residuos Sólidos Urbanos (GIRSU), en el marco del Plan Urbano Ambiental.
Durante la primera jornada abierta se trabajó en la construcción de un diagnóstico compartido sobre la situación actual de los residuos urbanos en la ciudad, con el objetivo de generar consensos que orienten futuras líneas de acción. La iniciativa forma parte de un proceso participativo impulsado por el Municipio que busca incorporar diversas miradas en la planificación urbana y ambiental.
«Hemos avanzado con distintas mesas de trabajo en diferentes sectores de la ciudad. En el contexto actual, esta temática ha cobrado especial relevancia a partir de la decisión de una jueza de intimar al Municipio a resolver una cuestión ambiental», explicó el secretario de Planificación e Infraestructura, Eduardo Loréfice. Por su parte, la subsecretaria de Planificación, Alejandra Flores, destacó que la gestión de residuos representa uno de los principales desafíos ambientales de la ciudad y subrayó la importancia de construir acuerdos entre los distintos actores involucrados.

La jornada incluyó exposiciones organizadas en torno a diversos ejes relacionados con la gestión de los residuos urbanos. En el aspecto legal, Pérez Viecenz presentó un panorama sobre el marco normativo vigente y las responsabilidades que debe asumir el Estado local en materia ambiental. En el eje socioambiental expusieron Daniela Verseñazzi del Foro Ecologista, Yanina Ramírez de la Unidad de Estudios y Monitoreo y Emanuel Main de la Subsecretaría de Infraestructura. Las cuestiones vinculadas a la gestión estuvieron a cargo del secretario de Servicios Públicos, Julián Hirschfeld, junto al arquitecto Fernando de la Rosa y la ingeniera ambiental Michelle Camet, quienes brindaron información sobre el funcionamiento del sistema actual y los principales desafíos que enfrenta la ciudad.
El encuentro también dio lugar a experiencias y perspectivas provenientes de organizaciones y actores territoriales vinculados a la gestión de residuos. Participaron representantes de la Cooperativa Nueva Vida, la Cooperativa Recicladores del Paraná y la Fundación Eco Urbano. En representación de nuestra organización, Vanesa Zehnder compartió algunas reflexiones sobre los desafíos de construir una gestión integral e inclusiva de los residuos sólidos urbanos. A continuación, recuperamos los principales ejes de su intervención.
Hacia una gestión Integral e Inclusiva de los RSU
La exposición de Eco Urbano, en la voz de Vanesa Zender, cerró la jornada recuperando los antecedentes históricos de la gestión de residuos en Paraná y planteando que el éxito de cualquier transformación dependerá de la articulación entre Estado, cooperativas, sector no cooperativizado, universidades, organizaciones sociales, sector privado y ciudadanía. Se destacó la necesidad de sostener políticas públicas en el tiempo, fortalecer la educación ambiental, ampliar la separación en origen y garantizar la inclusión sociolaboral de los recuperadores urbanos. Se destacó la regionalización como parte del sistema de gestión de residuos con el componente de relleno sanitario.
La presentación demostró que la sustentabilidad a largo plazo no depende únicamente de la infraestructura técnica, sino de la capacidad de consolidar políticas públicas que trasciendan las gestiones municipales, se sostengan y mejoren en el tiempo. Bajo la premisa de la co-responsabilidad y una visión sistémica, se expuso que Paraná posee una rica trayectoria histórica de hitos ambientales —desde los programas iniciales del año 2000 y 2005, pasando por la creación de la Planta Municipal y la Cooperativa Nueva Vida en 2014, hasta la Mesa Social de GIRSU en 2020—. Sin embargo, para justificar el viraje hacia un modelo verdaderamente integral, la exposición analizó críticamente por qué estamos donde estamos hoy, señalando la falta de continuidad en las políticas del pasado y la complejidad de los cambios culturales necesarios para lograr la participación activa de la comunidad.


La descripción del modelo GIRSU dejó claro que la gestión de residuos constituye un dispositivo integral que debe articular de forma obligatoria a la administración pública, los recuperadores urbanos, la industria recicladora, las ONGs, las universidades y los grandes generadores. El aporte fundamental de esta presentación fue estructurar técnicamente las cuatro etapas del circuito: comenzando por la separación en origen con campañas sostenidas de minimización y compostaje; siguiendo por una recolección diferenciada y adaptada a residuos especiales y grandes generadores; potenciando el tratamiento mediante la inversión continua en infraestructura y capacitación para el sector no cooperativizado; y culminando con el Relleno Sanitario exclusivamente para la fracción de rechazo. Asimismo, la descripción introdujo la relevancia de marcos normativos clave como el Proyecto de Ley de Envases bajo el principio de Responsabilidad Extendida del Productor, una herramienta federal esencial para financiar e integrar oficialmente el trabajo de los recuperadores dentro de la cadena productiva post-consumo.
El bloque expuso que el éxito del futuro Parque Ambiental requiere, de manera urgente, una gran concertación de todos los sectores: público, privado y comunitario. Las alternativas analizadas dejan en claro que se necesita el involucramiento transversal de todas las áreas del Gobierno Municipal respaldado por un presupuesto que contemple cada etapa del proceso. El desafío es definir cómo construimos ese gran acuerdo social y político que estabilice los programas de educación ambiental permanentes y garantice la inclusión sociolaboral de los recicladores como el motor humano de nuestra economía circular.












