Llegó la cuenta: La humanidad consume recursos 73% más rápido de lo que la Tierra puede regenerarlos

3 Ago 2026


Este año, el 30 de julio el planeta entró en Sobregiro Ecológico, agotando el «presupuesto anual» de recursos naturales que puede regenerar y comenzando a consumir los recursos correspondientes a los años venideros.

El Día del Sobregiro de la Tierra de este año cayó el 30 de julio, la fecha en la que la demanda de la humanidad sobre la naturaleza supera lo que los ecosistemas de la Tierra pueden regenerar en ese año, según Global Footprint Network. Actualmente, la humanidad está demandando de la naturaleza un 73% más rápido de lo que los ecosistemas pueden regenerar, el equivalente a usar 1,73 Tierras.

Diversos factores contribuyen al sobregiro, como los autos, las centrales eléctricas y las fábricas que emiten más CO₂ del que la biósfera puede absorber, el consumo de más agua dulce de la que se repone, la tala de más árboles de los que pueden volver a crecer y la captura de más peces de los que las poblaciones pueden reponer. El uso excesivo agota el capital natural y amenaza la seguridad económica de largo plazo en todo el mundo.

La fecha de este año cae más tarde que la del año pasado, pero eso refleja una revisión de los datos y no una disminución en el uso de recursos. Una revisión al alza de la capacidad del océano para absorber carbono, junto con ajustes menores, movió la fecha ocho días más tarde. El crecimiento real del sobregiro durante el último año la movió dos días más temprano. El resultado neto es una fecha seis días posterior a la de 2025. Sobre un conjunto de datos consistente, el sobregiro de este año es el más alto jamás registrado.

El Sobregiro a lo largo del tiempo


Aunque el sobregiro de este año es el más alto de la historia, la fecha se ha mantenido dentro de una ventana estrecha durante más de 15 años. La porción roja del gráfico muestra la parte del año en la que la humanidad vive agotando aún más nuestro planeta. Esto significa que, aun cuando la fecha se mantenga estable, la presión sobre el planeta se intensifica porque el daño del sobregiro es acumulativo. El gasto deficitario de cada año se suma a la deuda ecológica ya existente. (crédito de la figura: Global Footprint Network www.overshootday.org)

A pesar de este sobregiro, casi ningún gobierno nacional trata la seguridad de los recursos como una parte central de su planificación económica, incluso cuando el sobregiro ecológico alimenta la estanflación, la inseguridad alimentaria y energética, las crisis sanitarias y los conflictos, según el informe especial “¿Preparados para lo predecible? El sobregiro y el fracaso de los países a la hora de alistarse” (“Prepared for the Predictable? Overshoot and the Failure of Countries to Ready Themselves”), que Global Footprint Network y Greenings produjeron para el Día del Sobregiro de la Tierra.

Este análisis aplicó un marco de evaluación en cuatro de los principales modelos de lenguaje de gran escala, con resultados verificados contra documentos de política pública publicados. Con esta investigación, Global Footprint Network y Greenings identificaron qué países reconocen el sobregiro como una amenaza económica y hasta dónde llegan realmente sus políticas para prepararse. Encontraron que la mayoría de los países trata la sustentabilidad como un tema secundario en lugar de un riesgo estructural para el crecimiento, la estabilidad fiscal y la competitividad de largo plazo, y que ningún país conecta plenamente la planificación económica con los límites físicos de los recursos.

Hallazgos principales:
• Ninguna de las estrategias nacionales analizadas aborda de manera significativa los riesgos del sobregiro.
• El plan quinquenal vigente de China obtuvo el puntaje más alto, aunque aun así queda lejos de una respuesta proporcional.
• Los documentos de estrategia nacional de Argentina obtuvieron el puntaje más bajo entre todos los documentos revisados.
• El desempeño de Uruguay en seguridad de recursos y reconocimiento del riesgo biofísico se caracteriza por un mayor nivel de sofisticación conceptual que el de Argentina o Chile, aunque sigue dependiendo estructuralmente de un crecimiento intensivo en recursos.
• La Unión Europea obtuvo un puntaje más bajo de lo que su trayectoria en materia de reportes de sustentabilidad podría sugerir, lo que indica una brecha entre los compromisos públicos y la planificación económica.

Los hallazgos sugieren que, incluso cuando la sustentabilidad se reconoce en el discurso público, no se refleja de manera consistente en las decisiones estructurales que dan forma a las economías nacionales.

La figura del informe incluida muestra en qué medida los documentos estratégicos de los países reconocen (eje x) y responden a (eje y) el sobreconsumo. La cara sonriente verde en la esquina superior derecha indica dónde, según nuestra rúbrica, deben situarse las estrategias para reconocer y responder de manera significativa al sobregiro ecológico. Las nubes elipsoidales grises representan el rango de puntuaciones obtenidas para cada documento estratégico analizado.

“El sobregiro no es una preocupación ambiental lejana. Ya está produciendo impactos económicos”, afirma el Dr. David Lin, uno de los autores principales del estudio y Científico Principal de Global Footprint Network. “Parece evidente que los países que planifiquen para un futuro con restricciones de recursos serán los que estén mejor posicionados para resistirlo. Ahora mismo, casi ninguno lo está haciendo”.

La demanda de la humanidad sobre la biocapacidad, es decir, la capacidad del planeta de regenerar los recursos y las funciones ecológicas críticas de las que dependen las economías, supera lo que el planeta puede renovar cada año desde principios de la década de 1970. Los autores del informe recomiendan que cada país establezca un grupo de trabajo o una comisión parlamentaria para mapear sus dependencias de recursos, su exposición financiera y sus opciones para construir resiliencia antes de que llegue el próximo shock de recursos.

El informe completo, con los hallazgos detallados por país y la metodología, está disponible en https://footprintnetwork.org/prepared-for-the-predictable

Hay muchas maneras de responder al sobregiro. Si es eficaz, el sobregiro terminará por diseño, en lugar de por desastre. El Poder de lo Posible destaca más de 100 opciones que ya están disponibles y son financieramente ventajosas en cinco áreas clave: Ciudades, Energía, Alimentos, Población y Planeta. Por ejemplo, una reducción del 50% en las emisiones de CO₂ provenientes de la quema de combustibles fósiles movería la fecha (#MoveTheDate) tres meses hacia adelante. También hay empresas que corren la fecha (#MoveTheDate) a medida que se expanden. Esas empresas son las mejor posicionadas para ganar valor en un futuro de cambio climático y restricciones de recursos. Las regiones, ciudades, empresas y países que no se hayan preparado para esta realidad predecible enfrentan riesgos significativamente mayores.

Acerca de la Huella Ecológica

La Huella Ecológica es la métrica de contabilidad de recursos biológicos más completa disponible. Basada en 15.000 puntos de datos por país y por año, suma todas las demandas que compiten por áreas biológicamente productivas: alimentos, madera, fibras, secuestro de carbono y espacio para infraestructura. Actualmente, la huella de carbono, es decir, las emisiones de carbono provenientes de la quema de combustibles fósiles, representa el 60 por ciento de la Huella Ecológica de la humanidad. Las Cuentas Nacionales de Huella y Biocapacidad son producidas ahora por la Universidad de York (York University), en Toronto, y gobernadas por FoDaFo.

Global Footprint Network es una organización de investigación internacional que desarrolla y aplica los conceptos de huella ecológica y biocapacidad, y ayuda a gobiernos, empresas y personas a responder de manera significativa al agotamiento global de recursos impulsado por el sobregiro ecológico. También coordina el Día del Sobregiro de la Tierra, que marca la fecha de cada año en la que la demanda de la humanidad sobre la naturaleza supera lo que la Tierra puede regenerar. www.footprintnetwork.org

Todo tiene un límite, el planeta también

Podrían ser representadas como líneas rojas que no debemos cruzar. Si superamos estos límites, corremos el riesgo de dañar irreversiblemente el planeta y a nosotros mismos.

El concepto de límites planetarios fue propuesto por un grupo de científicos liderados por Johan Rockström en 2009, y revisado en 2015. Este enfoque identifica nueve procesos esenciales del sistema terrestre que mantienen la estabilidad y resiliencia del planeta. Exceder estos límites podría llevar a cambios ambientales abruptos y potencialmente irreversibles.

¿Cuántos límites planetarios tenemos?

Se han identificado nueve límites, de los cuales ya hemos sobre pasado seis, que son los primeros de la siguiente lista:

  1. Cambio ClimáticoEl cambio climático es uno de los límites más críticos y ampliamente estudiados. Se mide principalmente por la concentración de dióxido de carbono (CO2) en la atmósfera y el aumento de la temperatura global. Los niveles de CO2 han superado las 400 partes por millón (ppm), un nivel mucho más alto que cualquier otro en los últimos 800,000 años. Este aumento ha llevado a un incremento en la temperatura promedio global, causando eventos climáticos extremos, el deshielo de glaciares y el aumento del nivel del mar.  El rango seguro es entre 350–450 ppm de CO2. Actualmente estamos en 417 ppm de CO2 y la temperatura global promedio ha aumentado 1,2°C por encima de los niveles preindustriales, superando el límite recomendado por el Acuerdo de París de 2015, de  mantener la concentración de CO2 por debajo de 350 ppm para mantener un aumento de temperatura por debajo de 1°C.
  2. Ciclos de Nitrógeno y FósforoLa alteración de los ciclos del nitrógeno y el fósforo es otro límite crítico sobrepasado. La producción de fertilizantes sintéticos y la quema de combustibles fósiles han aumentado significativamente la cantidad de nitrógeno y fósforo disponibles en los ecosistemas terrestres y acuáticos, alterando los ciclos naturales y generando impactos ambientales como la eutrofización de cuerpos de agua, que puede causar zonas muertas en los océanos y lagos, afectando gravemente la vida marina.
  3. Uso de Agua Dulce: Alteraciones en los ciclos del agua debido a un mayor consumo antropogénico, asociado al crecimiento de ciudades y mayor producción agrícola e industrial, la desertificación, la pérdida de glaciares, entre otros factores, afecta tanto el agua superficial y subterránea disponible para los seres humanos (agua azul), como la disponible para plantas (agua verde).
  4. Cambio en el Uso del Suelo: La conversión de tierras naturales a uso agrícola y urbano ha superado el límite seguro, causando impactos significativos en la biodiversidad, el ciclo del carbono y otros servicios ecosistémicos esenciales. La deforestación, en particular, provoca la pérdida de hábitats naturales para numerosas especies, la degradación del suelo y la liberación de carbono almacenado en la vegetación y los suelos. 
  5. Pérdida de Biodiversidad: Las tasas de extinción de especies son decenas o cientos de veces más altas que los niveles históricos, sobrepasando ampliamente el límite seguro (tasa anual de <10 extinciones por millón de especies). La integridad de muchos ecosistemas, como los bosques y los arrecifes de coral, se ha deteriorado significativamente, reduciendo su capacidad de regenerarse y proporcionar servicios esenciales. Esto se debe principalmente a las actividades humanas como la deforestación, la contaminación y la introducción de especies invasoras. La pérdida de biodiversidad afecta los ecosistemas y los servicios que estos proporcionan, como la polinización de cultivos y la regulación del clima.
  6. Contaminantes Químicos NuevosLa carga de sustancias químicas en el medio ambiente ha aumentado considerablemente, con efectos adversos sobre la salud humana y el ecosistema. Debemos incluir aquí a los clorofluorocarbonos y refrigerantes, metales pesados, compuestos de síntesis, antibióticos y productos de las industrias farmacéuticas y cosméticas, microplásticos, plastificantes y polímeros. En estos momentos hemos sobrepasado el límite.
  7. Acidificación de los Océanos: El CO2 del aire se disuelve en el agua formando ácido carbónico, lo que aumenta la acidez de los océanos. Este fenómeno tiene implicaciones significativas para la vida marina, los ecosistemas oceánicos y las comunidades humanas que dependen de ellos. Se mide como el promedio de saturación de CO2 en la superficie del océano global con respecto a la aragonita (carbonato de calcio). Esto tiene consecuencias en la vida marina y la salud de los corales, por ejemplo.
  8. Pérdida de Capa de Ozono: El ozono estratosférico nos protege de la radiación solar nociva. La destrucción de la capa de ozono, principalmente debido a la emisión de clorofluorocarbonos (CFCs) y otras sustancias que agotan el ozono (SAO) ha sido uno de los problemas ambientales más críticos del siglo XX. Nuestro límite es <5% de reducción en la concentración de O3 (desde el nivel preindustrial de 290 unidades Dobson); estamos en 284.6 DU.
  9. Aerosol Atmosférico: Los aerosoles atmosféricos son partículas suspendidas en la atmósfera que pueden tener múltiples orígenes, tanto naturales como antropogénicos. Estas partículas incluyen polvo, sales marinas, hollín y compuestos orgánicos. El aerosol atmosférico contribuye a la dispersión de radiación y al calentamiento global.

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