Día de la Libertad de los Ríos: 29° aniversario de la Ley Antirrepresas

23 Sep 2026

Entre Ríos fue precursora cuando el 25 de septiembre de 1997 sancionó la Ley Antirrepresas N° 9092, que prohibió la construcción de represas hidroeléctricas en su territorio luego de que un histórico movimiento social en la región logró detener el Proyecto de la Represa del Paraná Medio. Desde el Comité Popular de la Cuenca del Río Paraná convocan a recuperar nuestra historia y volver a discutir las estrategias de defensa del territorio.


Hace 30 años gracias a la movilización y a la remada de dos pescadores entrerrianos, el pueblo del litoral supo decir NO A LAS REPRESAS, RÍOS LIBRES PARA PUEBLOS LIBRES y dar de baja el proyecto de represamiento del Paraná Medio, algo que hubiese cambiado para siempre la dinámica biocultural e hidro sedimentológica del río Paraná y su sistema de humedales. 

El pueblo logró sancionar la ley 9092 y luego llevarla a la Constitución Provincial entrerriana reformada en el 2008, la cual establece que las cuencas hídricas comunes y los sistemas de humedales se declaran libres de construcción de obras de infraestructura a gran escala que puedan interrumpir o degradar la libertad de sus aguas y el desarrollo natural de sus ecosistemas asociados (ARTÍCULO 85). 

La arquitectura jurídica del saqueo diseñada en las sucesivas dictaduras cívico-militares, se consolidó hace 30 años con el ingreso del neoliberalismo y las políticas de desregulación y traspaso a manos privadas de la gestión de los bienes públicos, como la vía navegable del río Paraná y su sistema portuario.

Hace 30 años también se aprobaba el primer evento transgénico de soja resistente al glifosato, un experimento a cielo abierto que cambiaría para siempre los campos de nuestra patria, generando un despoblamiento brutal, al punto que hoy nuestro país envía al mundo proteínas para alimentar el equivalente a 14 veces nuestra propia población, pero aquí se mantienen los índices de desnutrición infantil más alarmantes de la región.

Hoy sufrimos sus consecuencias: un país altamente desigual, con pobreza extrema y niveles elevados de contaminación expresados en nuestros cuerpos-territorios.

Pero aquí tenemos nuestra propia expresión de unión y fortalecimiento participativo, luego de la campaña Remar Contracorriente por el agua, la vida y la soberanía, hoy se crean a lo largo de la gran cuenca del Paraná-Paraguay comités populares de cuencas, como ejercicio de la democracia ambiental y participativa, asumiendo el paradigma del diálogo de saberes políticos y espirituales.

Si las provincias tienen el dominio originario sobre los recursos naturales existentes en sus territorios, ¿cómo nuestros representantes pueden permitir que la mal llamada “hidrovía” funcione sin participación de las provincias?, el lecho del río que se draga para permitir el ingreso de buques transoceánicos pertenece a las provincias, quienes debieran velar de manera concertada por su cuidado, exigiendo Estudios de Impacto Ambiental, Acumulativos y Estratégicos, considerando que de la vida del río depende el vasto ecosistema de islas y humedales y el derecho humano fundamental de acceso al agua potable. 

Buscamos frenar la entrega de soberanía de nuestro gran pariente del mar a las corporaciones de capital extranjero, que, lejos de cuidar un elemento vital para la existencia de los seres vivos, lo que provocará es un ecocidio, producto de buscar obtener mayores ganancias al menor costo, pretendiendo adaptar nuestro río a los grandes buques de ultramar y no como debiera ser, adaptar los barcos al río. Y todo para el beneficio de un puñado de corporaciones transnacionales.

De esta manera, nuestro Río queda delineado en función de los intereses de estas corporaciones, y el Estado renuncia a ejercer la soberanía sobre la principal vía fluvial por donde circulan las riquezas que se producen en toda la Cuenca del Plata y el 80% del comercio exterior de nuestro país. Por otro lado, es la puerta de entrada para el ingreso de infinidad de productos importados, que son miles de horas de trabajo que tanta falta hacen en esta Argentina cada vez más desigual.

Un nuevo ciclo de 30 años se ha iniciado de la mano de la ultraderecha libertaria, cuando teníamos la oportunidad de retomar el control soberano de la cuenca, Argentina se encamina a profundizar un modelo de extranjerización que ha consolidado el dominio del capital extranjero en todos los eslabones de nuestro comercio exterior y su logística. El sistema portuario, el dragado del río, los buques y barcazas que transportan las cargas y hasta el control del acceso al Río de la Plata, seguirán en manos de potencias extranjeras, que buscan asegurarse las cadenas de suministro y reforzar la división entre países productores de materias primas y países productores de manufacturas.  

En un mundo de guerras, genocidios, explotación y destrucción apelamos a construir un futuro que se centre en las necesidades de los pueblos y el respeto a nuestros territorios. Un mundo que priorice y defienda nuestras historias de cooperación, nuestras raíces ancestrales, por sobre las imposiciones corporativas e imperialistas.

Tenemos la certeza de que lo que nos une son las aguas. Porque cuando cuidamos las aguas estamos cuidando a la Madre Tierra y la vida en todas sus formas, las de hoy y las de mañana.

Comité Popular de la Cuenca del Río Paraná. Espacio comunitario para la defensa de las aguas y los territorios

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