Bosques alimenticios para la resiliencia en Ramírez

21 Oct 2026

En General Ramírez, dos bosques frutales promueven la biodiversidad, la alimentación saludable y la educación ambiental. La experiencia se presentó en el VII Congreso Nacional de Arboricultura y Bosques Urbanos, a partir de un trabajo que releva la riqueza de especies y aporta información para planificar el cuidado de estos espacios verdes y fortalecer la resiliencia urbana frente al cambio climático.

El pasado 10 de octubre culminó el VII Congreso Nacional de Arboricultura y Bosques Urbanos, realizado en la ciudad de Posadas, Misiones. El encuentro convocó a técnicos, viveristas, gestores municipales, docentes, estudiantes y otros actores de todas las provincias del país y de distintos países de Latinoamérica, que compartieron saberes y experiencias vinculados al cuidado y la gestión de los bosques urbanos para mejorar la calidad de vida de las comunidades.

En el marco del Congreso, desde la Fundación Eco Urbano y coordinado por el Técnico Joaquín Ramallo Burgos, se presentó el trabajo “Riqueza Florística de los Bosques Urbanos Frutales de la Ciudad de General Ramírez, Entre Ríos”, que ofrece un diagnóstico actualizado y georreferenciado mediante QGIS sobre la diversidad de especies, el crecimiento y el estado sanitario de cada ejemplar frutal presente en dos plazas públicas de la ciudad entrerriana.

En un contexto de cambio climático, los bosques urbanos y la infraestructura verde adquieren un papel cada vez más relevante para construir ciudades resilientes. La incorporación de árboles diversos, el cuidado de la vegetación y la recuperación de especies nativas son estrategias que pueden contribuir a moderar las temperaturas, favorecer la biodiversidad y mejorar las condiciones ambientales de los espacios urbanos. En este marco, los bosques alimenticios suman, además, oportunidades para acercar la naturaleza a la vida cotidiana, promover una alimentación saludable y fortalecer el vínculo de las comunidades con su entorno.

En el caso presentado por el Téc. Joaquín Ramallo en el Congreso Nacional, ambos espacios verdes fueron creados a partir del impulso de la Municipalidad de General Ramírez junto a la Facultad de Ciencias de la Vida y la Salud de la UADER, la Fundación Eco Urbano y la organización de la sociedad civil Eco Ramírez. Cada parque se propone como un paseo de consumo y conocimiento del proceso natural del árbol, como así también aula de educación ambiental y espacio recreativo para las escuelas. Al mismo tiempo, esta iniciativa busca fomentar la soberanía alimentaria, la alimentación saludable, la solidaridad, el espíritu comunitario y el cuidado del ambiente. 

El primer bosque se creó en 2022 y fue forestado con especies frutales tradicionales, como manzanos, naranjos, durazneros, pomelos, paltas, limoneros, nísperos, ciruelos, pelones y damascos.

En 2023 se creó el segundo bosque, concebido como un espacio verde que revaloriza los frutales nativos del Cono Sur, entre ellos jaboticaba, ubajay, guabiyú y ñangapiri, junto con especies características de la ecorregión del Espinal, como algarrobos y chañares.

Como resultados principales del trabajo, se destaca que la riqueza total fue representada por 24 especies, siendo mayor en el bosque alimenticio 2 con frutales mixtos (introducidos y nativos) con 19 especies. En ambos sitios se registraron 35 ejemplares, con una representación total de 70 árboles frutales. En ambos sitios, la mayoría de los árboles cuentan con buena sanidad, siendo en el bosque 1 un 63% (n=22) y en el bosque 2 del 57% (n=20). 

Además, el trabajo permitió generar la primera base de datos georreferenciados de estos bosques, que queda a disposición del municipio como herramienta de consulta y gestión para el seguimiento de los ejemplares y la planificación de políticas públicas vinculadas al arbolado y la infraestructura verde urbana.

Contar con información sobre las especies presentes, su distribución y su estado sanitario es un paso importante para planificar el cuidado de estos espacios a largo plazo. Estos avances son posibles gracias al conocimiento producido en nuestras universidades públicas que, junto con la gestión local y la participación ciudadana, contribuyen a desarrollar estrategias de adaptación al cambio climático y a construir ciudades más saludables y resilientes.

Acesso al al póster del trabajo, los datos y los registros fotográficos en el siguiente enlace:

https://drive.google.com/drive/folders/1YB1cwHCor9hFRzy8PEir3y8E_nzvGHs3?hl=es

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